Blog personal de un tarracofermense

Buscar este blog

jueves, 18 de mayo de 2017

Sobre el deseo ...








Hace unos días que tengo en la cabeza (puede que en el cuerpo) algunas ideas sobre aquello que llamamos deseo.

Me pregunto a menudo de dónde nace ese anhelo e intento, aunque sea vagamente, escribir sino respuestas definitivas al menos algún apunte al respecto.

Lo primero que se me ocurre tiene que ver con la inmediatez con que pueden aparecer (y también desaparecer) los deseos … y esto me pasa porque tengo la imagen bien de la estrella fugaz o las velas de cumpleaños. Esto me da una idea de inmediatez pues el “¡piensa un deseo!” empieza y acaba en el momento de esa estrella o en el soplido de las velas; se trata entonces de un anhelo que tan solo es la intención de que algo pase … e incluso de una intención que no puedes expresar por aquello que si lo dices ¡no se cumple! Pero para nada se establece un plan premeditado para que aquello que “piensas” se lleve a cabo.

A veces pienso que esto de los deseos tienen algo de irracional o al menos de escasa probabilidad de que se den … ¡Qué se acaben las guerras! o ¡Qué me toque la lotería! no dejan de ser “sentencias” bien intencionadas, pero a no ser que seas un super-líder mundial o compres todos los “boletos”, no dejan de ser ilusiones con vaga posibilidad de que se materialicen.

Tengo en mi cabeza (y también en el cuerpo) aquella connotación carnal del deseo, diría que en este caso responde a un instinto que tal vez se aloje en nuestras pasiones; en el caso de muchos hombres si se trata de una mujer apetecible y está harto buena…  si quieren, ya me entienden…  y si además a este tipo de emoción-pulsión viene adrezada con sentimientos … pues eso, que pastel y guinda.

---

Leí no sé dónde, que el deseo es como una oración, oración entendida como plegaria. Algo que pedimos a un ser superior (a Dios, si creen) en ese caso creo que, aunque se parezca, la oración tiene algo de ceder nuestra voluntad a la del Creador. La oración sincera debería el anhelo personal hacia algo más “noble”, algo sujeto a un orden o un plan, un orden que tal vez no conozcamos y por tanto ni sea favorable ni probable que nos tenga que ocurrir. 



miércoles, 10 de mayo de 2017

Bolsas al aire...




Tengo una amiga (muy jurisconsulta toda ella y aprovecho para saludarla) que en alguna ocasión ha manifestado su queja o descontento por la situación de las papeleras urbanas con bolsa de basura incluida cuando el aire impide que ésta se acople adecuadamente al contenedor ... (si no me explico bien, basta que miren la foto y me entenderán.   

De alguna forma comparto con ella cierta queja o perplejidad por este hecho que les comento, es algo que sin quitarme el sueño reconozco que me "aturde" y sea como fuere quisiera transmitir esta incomodidad.


Creo recordar la primera vez que me encontré con este "fenómeno”; pensé en lo inadecuado que era ver sobresalir la bolsa de la papelera... inmediatamente y cada vez que me encuentro con esta situación intento encontrar una solución al "problema"... : que si un peso de plomo en el fondo de la bolsa, que, si unos ganchos para que ésta se acomode, o una especie de pantalla "protectora" para proteger el "envoltorio" del aire que corre. Pienso en los pros y los contras de que el "encargado" de la recogida de basuras ideó este sistema e incluso a veces tengo la tentación de preguntar a quién recoge y repone las bolsas qué opinión tiene al respecto. Les reconozco que, aunque lo intento, no encuentro solución satisfactoria a éstas "bolsas al aire".


De todas formas, me hace gracia saber que esta situación es compartida (al menos por alguien que conozco) y diría que esta cierta "incomodidad" responde a un sentimiento cívico y si fuera el caso "estético" ... pues creo sinceramente que una bolsa "bailando" fuera de la papelera atenta a la vista y de alguna forma evidencia un cierto "desorden" cuando el fin por lo que se han instalado estos utensilios urbanos son para la limpieza y recogida,

Pienso en ello, y pienso que a lo mejor este sistema de bolsa-papelera-aire o viento se ha ideado para que "gran-hermano" pille al primer ciudadano audaz (oprimeraciudadanaseamoscorrectos)  que rellene la bolsa con algún despojo y ésta permanezca quietecita en su papelera; incluso se le podría obsequiar con un premio. por tan valiente actuación.

Presuntamente les reconozco que no tengo esa "audacia", o que mis despojos suelen ser ligeros y diría carezco de pericia suficiente para depositarlos en una bolsa "volante" con la eficacia precisa y éstos no caigan al suelo ... si se da el caso, camino un poco más y voy a por la papelera siguiente a probar suerte.


 

sábado, 14 de enero de 2017

Una hora menos en Canarias ...







Desde que tengo uso de razón (ahora también tengo ese uso); tengo conocimiento de la “hora canaria” y su diferente huso con la hora peninsular. Mencionan este hecho a todas horas, cada hora y en todos los medios de comunicación (básicamente en radio y televisión).
Tengo la vieja costumbre de dormir con el “pinganillo” de mi pequeño transistor FM medio colgado en una de mis orejas (el otro pinganillo queda suelto), por ello tengo conocimiento exacto de ese aviso de una hora menos en Canarias en cualquier momento de la noche que me desvele …

Cuando suenan esas señales horarias (beep, beep, beeeeeep) y el locutor anuncia hh.mm con su consiguiente coletilla de “una hora menos…” me viene al pensamiento la enorme publicidad - ¿encubierta? -de la que goza el archipiélago insular por mencionar su nombre con tan precisa y frecuente repetición. Pienso entonces en los beneficios que ocasiona esa publicidad para las Islas Afortunadas y el impacto que supone esta publicidad en beneficio del Turismo del que gozan esas islas …

De todas formas, y siendo consciente de que el turista no visita Las Canarias por esa diferencia horaria, cuando “vivo” esa hora de más – una hora menos en Canarias-, no dejo de hacer un pequeño viaje mental en el tiempo; si oigo esa señal en cualquier hora de la madrugada que me despierte, recurro al consiguiente deseo de disfrutar esa hora de más acurrucado en la cama con la posibilidad de alargar mi sueño los correspondientes 60 minutos.

Pienso en la “hora canaria”, y sea la hora que sea en la península, no puedo evitar realizar un pequeño balance mental sobre el aprovechamiento del tiempo. Les reconozco que en algunas ocasiones ese pequeño balance me infiere un pequeño e imposible deseo de trasladarme a la zona del otro huso horario a fin de ganar una hora al tiempo para vivirla con más intensidad o bien para realizar alguna actividad que -que importa porqué- tenía arrinconada. En otras ocasiones -y para amortiguar el golpe de aquello del aprovechamiento del tiempo- pienso que una hora no es suficiente tiempo para realizar esa o aquella tarea pendiente … para complacerme en esa idea, pienso en el Sol de las Canarias, y plancho la oreja pegada al pinganillo de mi radio FM hasta que suene el timbre del despertador … 


jueves, 10 de marzo de 2016

Vida virtual ...



Dicen que la relación de años de vida perro/hombre es de uno a siete, es decir que cuando un pastor alemán alcanza los 10 años de edad es como si un humano tuviera setenta. También dicen que el mejor amigo del hombre es el perro, es decir que entre canes y humanos existe una relación de amistad/lealtad que se explica más por las características de fidelidad que tienen los perros sobre los hombres que no al revés.

No tengo perro, ni ninguna mascota en casa sobre la que pueda entablar una relación de años vida o de leal compañía. Sé que soy propietario de un blog que hoy cumple seis años de vida y ello (por la lealtad que nos tenemos mutua) me lleva a pensar si la edad virtual que he cumplido tiene alguna relación con mi evolución biológica medida en años hombre.

En realidad, creo que esta vida virtual poco se parece a la real, porque los acontecimientos de la primera infancia (virtual) se desarrollaron de una forma más acelerada al inicio de ésta, que no cuando (al menos en mi caso) llevo 6 años de vida. Puedo afirmarles que el asombro de las primeras entradas del blog (y con ello los comentarios) distan en emoción de los que puedo sentir ahora.

¿Se puede hablar de una cierta madurez virtual? ¿Y de la vida del blog? Seguro que la mayoría de ustedes, más si son blogueros, pueden responder a estas preguntas; sobre todo si tenemos en consideración que los blogs, aparte de bitácoras para escribientes no dejan de ser una suerte de red social más.

Poco más que decir, se me ocurre mencionarles una serie que ven mis hijas que se llama “mi perro tiene un blog” dónde el protagonista (perro) tiene la facultad de hablar, seguro que ese perro bloguero nos daría una compañía singular.

En fin, como este es un espacio de silencios, que calle el hombre y ladre el perro.






sábado, 27 de febrero de 2016

Realidad y Ficción.





 Si yo les contara, y es porque lo he leído por allí, que la caída de una pluma sobre una enorme cama elástica provoca en ésta una deformación imperceptible; o si yo les contara, y es porque lo he oído por allí, que el impacto de un mosquito que ameriza en altamar un día de tormenta puede ocasionar “milimétricas” vibraciones el puente de mando de un trasatlántico que navega por la zona…  pensarán que les estoy contando verdaderas insignificancias.

Pues al parecer, y aunque en ambos casos las comparaciones resulten odiosas, esos fenómenos descritos, se han utilizado para explicar la reciente medición de las Ondas Gravitacionales. Pueden pasarse por este artículo si no saben a lo que me refiero.

El hecho, mucho más que imperceptible me ha hecho pensar en la grandeza de las cosas pequeñas, y más cuando éstas o aquellas explican una gran realidad. Y como se trata de insignificancias nada perceptibles por cualquiera de nuestros sentidos, he caído en la tentación de pensar que esa minúscula realidad explica (supera) con creces el conocimiento de lo que podría ser algo tan grande como origen del universo. 

Realidad insignificante frente a la Gran Realidad con MAYUSCULAS, realidad incomprensible o imperceptible frente a la realidad que se escapa al conocimiento del común de los mortales (Al menos que no seas Einstein o el próximo premio Nobel de Física)

No, no creo, y la comunidad científica me apoyaría, que estemos hablando de ficción, pero mira por donde cuando hay tanto desconocimiento en una materia (o conocimiento en mentes de unos pocos) la ficción merodea por allí con intención de competir con la realidad por muy insignificante que resulte ésta. Será que la ficción goza de un poder que no necesita aparatos de medición y por ello conforma nuestras mentes limitadas.